La Comisión Económica de las Naciones Unidas para Europa (UNECE) advirtió esta semana que el consumo eléctrico global de centros de datos —impulsado principalmente por la IA— pasará de aproximadamente 485 TWh en 2025 a 950 TWh en 2030, cerca del 3% de la demanda eléctrica mundial, mientras la infraestructura de red eléctrica avanza a un ritmo mucho más lento.
El problema central que señala la UNECE no es solo el volumen de consumo, sino el desajuste de velocidades: un centro de datos puede construirse y conectarse a la red en un plazo de dos a cinco años, mientras que ampliar líneas de transmisión y demás infraestructura de red puede tomar más de una década. En varias jurisdicciones ese desfase ya es visible en la práctica: Irlanda introdujo restricciones a nuevas conexiones en Dublín, los Países Bajos endurecieron decisiones de planificación por limitaciones de infraestructura y suelo, y en Estados Unidos las cargas grandes —particularmente centros de datos— están proyectadas a generar presión significativa sobre la demanda de equipos y las cadenas de suministro hacia 2030.
El organismo pide mayor transparencia de datos, reportes estandarizados e intercambio de información en tiempo real para apoyar la planificación y operación de los sistemas eléctricos, además de coordinación más estrecha entre desarrolladores de centros de datos, operadores de red, reguladores, autoridades locales y las agencias responsables de agua, uso de suelo e infraestructura. En otras palabras: tratar la capacidad eléctrica como un insumo que hay que planificar con la misma anticipación que el propio hardware de cómputo.
Carlos Montiel es arquitecto de soluciones IA empresarial. Implementa LLMs, Agentes, RAG y orquestadores en empresas de Guatemala y Latinoamérica. Contáctalo para una consultoría.
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