Australia tenía lista una propuesta de guardrails obligatorios calcada del modelo europeo de riesgo. Después de más de un año de consulta, decidió no usarla — y en cambio le puso reglas obligatorias a su propio gobierno primero.
En septiembre de 2024, el entonces ministro de industria Ed Husic anunció 10 guardrails obligatorios para sistemas de IA de alto riesgo — una propuesta con clara inspiración en el modelo de clasificación de riesgo de la EU AI Act. En diciembre de 2025, el National AI Plan de Australia descartó esos guardrails obligatorios por completo, confirmando que el país se apoyaría en leyes ya existentes y reguladores sectoriales, con guía voluntaria de respaldo, en vez de una ley de IA dedicada.
El gobierno confirmó que no avanzará con legislación específica de IA. Privacidad, protección al consumidor, copyright, antidiscriminación y reglas sectoriales ya gobiernan los resultados de sistemas de IA, y los reguladores existentes los aplican dentro de su propio ámbito — el mismo modelo sectorial que usa el Reino Unido, en vez del modelo horizontal europeo.
El Australian AI Safety Institute se lanzó a inicios de 2026 con AUD$29.9 millones de presupuesto, para probar sistemas, evaluar riesgos, y recomendar reformas puntuales donde se identifiquen vacíos reales — un rol de evaluación técnica, similar en espíritu al AI Security Institute del Reino Unido, sin poder de sanción directa sobre empresas privadas.
El 15 de julio de 2026, el primer ministro Albanese anunció planes de legislar Estándares Australianos de IA y creó una Oficina de IA dentro del Departamento del Primer Ministro. Más concretamente: desde el 15 de junio de 2026 ya aplican los primeros requisitos obligatorios para agencias del gobierno federal (Commonwealth) — evaluaciones de impacto de IA, guía de adquisiciones, entrenamiento obligatorio en IA, y designación de Chief AI Officers — con cumplimiento total exigido para el 10 de diciembre de 2026. El sector privado, mientras tanto, sigue sin obligaciones nuevas específicas de IA.
El mensaje práctico es claro: si tu empresa vende software o servicios de IA al gobierno australiano, ya hay requisitos concretos que cumplir desde mediados de 2026. Si operás en el sector privado, seguís bajo el paraguas de leyes generales (privacidad, consumidor, antidiscriminación) sin una ley de IA dedicada todavía — pero el hecho de que el propio gobierno ya se autoimpuso reglas es una señal razonable de hacia dónde podría eventualmente extenderse la obligación.
Carlos Montiel es arquitecto de soluciones IA empresarial. Implementa LLMs, Agentes, RAG y orquestadores en empresas de Guatemala y Latinoamérica. Contáctalo para una consultoría.
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