Verda, la nube de IA con sede en Helsinki antes conocida como DataCrunch, anunció el 22 de septiembre una Serie B de 189 millones de dólares que la valora en al menos 1,000 millones — el unicornio de IA más reciente de Europa. La ronda confirma que el apetito de los inversionistas por infraestructura de cómputo sigue intacto, incluso cuando la conversación se mueve hacia los agentes y las aplicaciones.
La Serie B, sobresuscrita, fue liderada por Emergence Capital, con participación de MUFG Innovation Partners, la fabricante de servidores Super Micro Computer, la aseguradora finlandesa Varma Mutual Pension Insurance y Lifeline Ventures. Con esta ronda, el financiamiento total de Verda —entre capital y deuda— supera los 450 millones de dólares.
La compañía, que cambió su nombre de DataCrunch a Verda este año, alcanzó una tasa de ingresos anualizada de 165 millones de dólares en julio de 2026 — una señal de que el negocio de rentar cómputo de IA a precios competitivos frente a los hyperscalers tradicionales ya genera ingresos reales, no solo promesas de capacidad futura.
Verda planea usar el capital para ampliar su nube de IA de punta a punta: más capacidad de cómputo, desarrollo de producto y crecimiento en Europa, Estados Unidos y Asia. La compañía apunta a superar los 250 megavatios de operación en 2027, repartidos entre Europa, Reino Unido, Estados Unidos y Asia.
El dato de fondo es igual de relevante: los inversionistas siguen apostando fuerte por la capa de infraestructura, no solo por los modelos o las aplicaciones. Mientras haya escasez de cómputo de IA a nivel global, compañías como Verda seguirán encontrando capital dispuesto a financiar más centros de datos y más GPUs.
Carlos Montiel es arquitecto de soluciones IA empresarial. Implementa LLMs, Agentes, RAG y orquestadores en empresas de Guatemala y Latinoamérica. Contáctalo para una consultoría.
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