La encuesta "State of AI 2026" de McKinsey, realizada entre el 4 de mayo y el 8 de junio de 2026 con 1,719 participantes, encontró que el 32% de las organizaciones decidió no comprar al menos un producto de software porque podían construirlo internamente usando herramientas de codificación agéntica. En el sector tecnológico, esa cifra sube a 41%.
El hallazgo central del reporte es un cambio medible en cómo las empresas deciden entre adquirir software comercial o desarrollarlo con agentes de IA. Entre las empresas de mayor desempeño en IA — el 6% de encuestados que atribuye al menos 5% de su EBIT a la inteligencia artificial — casi la mitad ya se saltó una compra de software para construirlo con agentes de codificación, frente a 31% en el resto de las organizaciones. La proporción de grandes empresas que escalan agentes en una o más funciones subió de 27% a 40% en el último año.
No todo es adopción sin fricción: uno de cada cinco encuestados dijo que su organización está limitando el uso de IA por consideraciones de costo operativo. Esto sugiere que, a medida que los agentes pasan de pilotos a producción, el gasto en cómputo e inferencia se vuelve un factor real en las decisiones de escalamiento, no solo una preocupación teórica.
Carlos Montiel es arquitecto de soluciones IA empresarial. Implementa LLMs, Agentes, RAG y orquestadores en empresas de Guatemala y Latinoamérica. Contáctalo para una consultoría.
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