Cuando la UE, EE.UU. y Japón no logran ponerse de acuerdo en una sola ley de IA, el G7 encontró la alternativa: un código de conducta que nadie está legalmente obligado a firmar, pero que casi todos los labs de frontera relevantes firmaron igual.
El Hiroshima AI Process (HAIP) nació en la Cumbre de Hiroshima del G7 en mayo de 2023, como respuesta a la proliferación acelerada de modelos generativos de gran escala y capacidades de frontera. El Código de Conducta Internacional para Organizaciones que Desarrollan Sistemas de IA Avanzados se adoptó formalmente el 30 de octubre de 2023.
El código establece once principios guía con acciones correspondientes, enfocados específicamente en desarrolladores de los sistemas de IA más avanzados — modelos de frontera y modelos fundacionales de propósito general. Cubren áreas como identificar y mitigar riesgos a lo largo del ciclo de vida, publicar reportes de capacidades y limitaciones, invertir en ciberseguridad, y priorizar el desarrollo de sistemas que aborden los desafíos más apremiantes de la humanidad.
El código es explícitamente voluntario y no tiene fuerza legal en ninguna jurisdicción. Sin embargo, funciona como un mecanismo de compromiso de soft law diseñado para moldear el desarrollo responsable de IA a nivel global — su valor no viene de la aplicación forzosa, sino de que la mayoría de los labs de frontera relevantes (OpenAI, Anthropic, Google DeepMind, entre otros) lo firmaron públicamente, creando una norma de facto que después influye en regulación dura en otras jurisdicciones.
Los documentos del Proceso de Hiroshima se revisan y actualizan según sea necesario, aprovechando oportunidades de consulta multi-stakeholder en respuesta al desarrollo tecnológico acelerado — es uno de los pocos foros donde representantes de las principales potencias de IA (EE.UU., UE, Japón, Reino Unido y el resto del G7) coordinan directamente sobre principios comunes, incluso cuando sus leyes nacionales divergen enormemente (comparar el enfoque japonés sin multas con el régimen sancionatorio europeo).
Si tu empresa evalúa proveedores de modelos de frontera como parte de un proceso de debida diligencia, verificar si un proveedor firmó y cumple el Código de Hiroshima es una señal razonable de compromiso con prácticas responsables — no reemplaza el cumplimiento de leyes duras específicas como la EU AI Act, pero es una referencia útil cuando evalúas proveedores en jurisdicciones donde todavía no existe regulación dura aplicable.
Carlos Montiel es arquitecto de soluciones IA empresarial. Implementa LLMs, Agentes, RAG y orquestadores en empresas de Guatemala y Latinoamérica. Contáctalo para una consultoría.
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