Crusoe, uno de los operadores de centros de datos de IA más financiados de Estados Unidos, dio marcha atrás en su acuerdo de US$1,250 millones para comprar 29 turbinas de gas natural "Superpower" de Boom Supersonic. El CEO de Boom, Blake Scholl, confirmó la cancelación el 25 de septiembre de 2026, y TechCrunch, Unite.AI y Startup Fortune reportaron los detalles ese mismo fin de semana.
Crusoe había firmado el acuerdo en diciembre de 2025 como cliente de lanzamiento del negocio de turbinas Superpower de Boom Supersonic —sí, la misma compañía conocida por su avión supersónico Overture—, comprometiendo US$1,250 millones por 29 turbinas de gas con una capacidad combinada de 1.21 gigavatios. Las primeras entregas estaban previstas para 2027, destinadas a alimentar el campus de centros de datos de IA de Crusoe en Abilene, Texas, que hoy sirve cargas de trabajo de OpenAI y Oracle.
Según Scholl, las turbinas de Superpower "ya no forman parte de la mezcla de energía primaria de corto plazo de Crusoe en Abilene". El campus de Abilene, de 1.2 gigavatios, se abastece principalmente de electricidad de red, usando turbinas de gas solo como respaldo —lo que sugiere que Crusoe logró asegurar más capacidad de red eléctrica de la que anticipaba cuando firmó el contrato original, reduciendo su necesidad de generación propia dedicada.
Para Boom, la cancelación significa perder a su primer cliente de lanzamiento para el negocio de turbinas Superpower, apenas nueve meses después de haberlo anunciado. Scholl dijo que Boom igualmente entregará cerca de 250 megavatios de turbinas Superpower a otros sitios durante 2027, con una meta de alcanzar 1 gigavatio de capacidad instalada para 2028 — es decir, la compañía sigue adelante con el negocio, pero sin el ancla comercial que le daba este contrato.
Este tipo de reacomodo en la cadena de suministro de energía para IA tiene un efecto de segundo orden sobre los precios y la disponibilidad de cómputo que finalmente le llega a una empresa en Guatemala o Latinoamérica que contrata GPU en la nube: cuando un operador grande cambia de estrategia energética, puede significar más capacidad de cómputo liberándose antes de lo esperado en un sitio, o retrasos si el cambio no sale como se planeó. Para equipos que negocian contratos de cómputo de IA a mediano plazo, vale la pena preguntar directamente al proveedor de nube cómo está resuelto el suministro eléctrico del sitio específico donde correrá tu carga de trabajo, no solo cuántas GPU promete.
Carlos Montiel es arquitecto de soluciones IA empresarial. Implementa LLMs, Agentes, RAG y orquestadores en empresas de Guatemala y Latinoamérica. Contáctalo para una consultoría.
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