Symantec reportó el 15 de octubre que muestras recientes del infostealer Aoki ya buscan en el equipo de la víctima los archivos de credenciales de asistentes de código con IA. Las llaves de API y los tokens de sesión pasaron a ser botín de primera línea, al lado de las tarjetas y las billeteras cripto.
Según el equipo Threat Hunter de Symantec, citado por Infosecurity Magazine y otros medios, Aoki (también llamado Aokigahara) apareció antes en 2026 y se enfocaba en navegadores, billeteras cripto y gestores de contraseñas. La muestra más reciente añade una lista de objetivos del ecosistema de IA para desarrolladores.
Hay pequeñas discrepancias entre medios (por ejemplo, algunos listan también Codeium); aquí nos quedamos con los elementos que coinciden en las fuentes revisadas.
Aoki no explota una falla de Claude, OpenAI ni Cursor. Funciona como cualquier infostealer: una vez que corre en un equipo comprometido, recorre rutas conocidas, empaqueta lo valioso y lo envía a un servidor del atacante. Symantec subraya que se trata de credenciales tomadas de endpoints infectados, no de una brecha en los proveedores de IA. Lo nuevo es qué se busca: archivos de configuración donde las herramientas de desarrollo guardan llaves, tokens OAuth y sesiones, y la base de estado local de Cursor, que además puede contener contexto de chat y fragmentos de código.
Con una llave o token robado, el atacante opera con la identidad del desarrollador y consume su cuota de API (la práctica conocida como LLMjacking, revendible o usable directamente). Según los permisos e integraciones, el mismo material puede abrir repositorios, servicios en la nube y pipelines de CI/CD. Symantec compara el valor de estas credenciales con el de datos de tarjetas y billeteras cripto.
Carlos Montiel es arquitecto de soluciones IA empresarial. Implementa LLMs, Agentes, RAG y orquestadores en empresas de Guatemala y Latinoamérica. Contáctalo para una consultoría.
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